El ex secretrario de Finanzas estimó que el mercado crediticio en la Argentina mejorará recién en 2016, cuando concluya la incertidumbre que generan la transición gubernamental y la disputa judicial del país con los holdouts. Dijo que el “único garante” de llegar con reservas a 2015, es Fábrega
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El el ex secretario de Finanzas, Miguel Kiguel, estimó que el mercado crediticio en la Argentina mejorará recién hacia 2016, cuando concluya la incertidumbre que generan la transición gubernamental y la disputa judicial del país con los holdouts.
Según el economista, el sector financiero tiene abierta una “oportunidad” hacia el futuro, porque por ahora los riesgos de rebote tardío de la economía y escapada inflacionaria están elevados.
“Esperanzas de liberar el cepo y controlar el tipo de cambio hoy son sólo eso, esperanzas y deseos”, analizó el director de la consultora económica privada Econviews.
El Riesgo País (elaborado por JP Morgan) de la Argentina se encuentra en los 788 puntos básicos, superado por países al borde de la guerra civil como Ucrania con 974 y Venezuela con 1097 y muy por encima socios clave como Brasil (219), México (174) y China (148).
“La Argentina necesita una caída de 600 puntos básicos en su Riesgo País y el país está esperando eso”, evaluó el economista en el seminario “Camino al mercado internacional de capitales 2014-2015” organizado en un hotel porteño por Puente Hermanos, y los estudios jurídicos CEK y Skadden.
Indicó que hay dos cuestiones que impiden una reacción favorable del mercado crediticio e incluso de la economía, que ingresó oficialmente en recesión al mostrar tres trimestres consecutivos de caída.
El primero de los escollos, señaló, es la cuestión política: habrá un cambio de Gobierno el próximo año y los inversores tienen temores por el comportamiento de las tasas de interés y de la inflación; y el segundo es la disputa judicial con los holdouts en Nueva York, que aún tiene un final impredecible.
En ese escenario, el mercado de capitales se ve limitado para establecer estrategias de tasas de accesibles tasas de interés y plazos de repago, con el agravante de que las reservas del Banco Central han caído fuertemente.
“El Banco Central está dando señales de que la Argentina no puede usar como ancla nominal al tipo de cambio: el dólar comenzó a moverse”, evaluó Kiguel y agregó que el único “garante” de llegar a 2015 con reservas para afrontar los vencimientos de deuda se llama Juan Carlos Fábrega.
Señaló el economista que Fábrega se ve imposibilitado de bajar ahora abruptamente las tasas de interés para abaratar el crédito porque eso ejercería una fuerte presión sobre el dólar blue e incluso sobre el tipo de cambio oficial.
“En enero vimos cómo se devaluó un 22 por ciento y los precios se escaparon. Ese fenómeno suele tardar dos años en otros países. Aquí, el efecto demoró dos meses. Aquí todo pasa muy rápido”, analizó.
“Todavía hay riesgos muy altos pero hay luz al fondo del túnel y esa luz no es la de un tren que viene de frente”, se entusiasmó el economista.