El mercado tiene la expectativa que con Mauricio Macri se elimine el cepo cambiario y que la actividad de negocios se normalice más rápidamente. Las encuestas son muy relevantes, y se observa que la chances de Macri disminuyeron, no tanto por el resultado en la Ciudad, porque el Pro ganó, sino por el hecho de que se pone en duda la estrategia purista del Pro. Daniel Scioli, en cambio, probablemente ganaría la Provincia y se sabe que tiene detrás al partido peronista, lo que da la sensación de una mayor estructura.
Los inversores del exterior que compran bonos sienten que la solvencia de Argentina está garantizada con cualquiera de los dos candidatos. Donde aparecen las divergencias es en el clima de negocios más favorable o la normalización del comercio exterior.
Hoy los inversores ven más complicado a Macri, y estas expectativas afectan más las acciones, que (ayer) cayeron mucho, que en los bonos, que casi no se movieron.
La incertidumbre de los inversores locales impacta en el blue. En la medida que esperan que el cepo se saque rápido, el tipo de cambio tiende a tranquilizarse. El temor a que el cepo dure mucho tiempo tiene un efecto negativo sobre el blue, porque el gobierno aún no resolvió el problema del financiamiento y no se sabe cómo va a cerrar el déficit fiscal.