Hoy está en torno al 15% del PBI y se espera que a fin de año supere el 16%, según un informe dado a conocer hoy por la consultora EconViews.
La tasa de inversión este año alcanzaría a algo más del 16 por ciento del Producto Bruto Interno y por encima del 15 por ciento que promedió los últimos dos años, según un informe dado a conocer hoy por la consultora EconViews, que dirige Miguel A. Kiguel.
No obstante, la entidad planteó que para la economía crezca al 3 ó 4 por ciento anual en forma sostenida, la tasa de inversión debe seguir aumentando hasta representar al menos el 20 por ciento del PBI
El análisis señaló que la inversión actualmente está creciendo en torno al 15 por ciento anual, con la construcción liderando la expansión a un ritmo del 20 por ciento. Es el componente de la demanda agregada que está creciendo más rápido. Es un alza significativa, que permitirá elevar la tasa de inversión de este año a algo más del 16 por ciento del PBI, por encima de los niveles registrados durante el cepo y del 15 por ciento que promedió los últimos dos años, destacó
Sin embargo, la consultora afirmó que una tasa de inversión del 15 por ciento del PBI apenas alcanza para recomponer la depreciación del capital, es decir, no permite aumentar la producción a largo plazo.
En ese marco, EconViews aseguró que para crecer al 3 por ciento ó 4 por ciento anual en forma sostenida, la tasa de inversión debe seguir aumentando hasta representar al menos el 20 por ciento del PBI.
Para ello, sostuvo que la inversión física debe mantener tasas de crecimiento anual de dos dígitos en los próximos años
Así, estimó que si la inversión promediara un crecimiento anual de 10 por ciento en los próximos años, hacia el año 2021 la tasa de inversión alcanzaría el 20 por ciento del PBI, superando el máximo histórico de 19,5 por ciento del año 2007.
La dinámica reciente de la inversión cuenta una historia similar a la actividad económica, lo que no debería sorprender. Comenzó siendo bastante heterogénea, liderada por la maquinaria agrícola y los proyectos de energía renovable, para luego propagarse a otros sectores, incluyendo la construcción, que ya superó la resaca que padeció en 2016 por la exacerbación y los impagos de obra pública de la segunda mitad de 2015. Si bien la expansión de la inversión sigue a distintas velocidades, se encuentra mucho más difundida entre los sectores, concluyó.