Con o sin acuerdo, economistas estiman que el nivel de actividad retrocederá pero advierten que, con un incumplimiento, la recesión sólo se profundizará.
A medida que se acerca la fecha límite, la posibilidad de que finalmente el Gobierno no arribe a un acuerdo con los holdouts y se produzca un incumplimiento cobra más fuerza y los economistas ya analizan cuáles serían las consecuencias para el nivel de actividad en caso de que la Argentina vuelva a entrar en un default.
A pesar que el Gobierno busca implantar la idea de que no habrá default porque el país ya depositó los dólares en la cuenta del Bank of New York Mellon (BONY) y es el juez de Nueva York Thomas Griesa el que no permite que los acreedores cobren, en la práctica si finalmente no se repone la medida cautelar se producirá un incumplimiento de pago con los bonistas reestructurados.
Ayer mismo el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, aseguró que “la continuidad de la actividad económica es independiente” de un eventual default técnico y aseguró que “la disponibilidad de las divisas está asegurada”. Sin embargo, para los economistas un default terminará impactando en el nivel de actividad y profundizará la recesión.
“Estimamos que este año el PBI caerá 3%. Si a eso hay que agregarle un no arreglo con los holdouts el deterioro se profundizará. Vía mercado cambiario, el nivel de actividad se va a resentir aun más por un problema de escasez de dólares”, advirtió el economista de M&S Consultores Facundo Martínez Maino. Sin embargo, el economista explicó que hay distintos escenarios: uno con default y proceso de negociación en marcha, y otro sin negociaciones y mayor incertidumbre.
En tanto, la consultora Elypsis también espera que, si se produce un default, se extienda y profundice la recesión hasta tanto se resuelva el conflicto. “Una consecuencia directa del default sería la postergación del acceso a dólares financieros incorporado en el escenario del no default, con una merma importante de reservas, la variable de ajuste en el marco de una recesión. Así, esperamos que un default retrase la colocación de deuda prevista por el sector público y provincias, los canjes de bonos que vencen en 2015 y la emisión de empresas”, explicaron en su último informe.
En ese escenario, la consultora prevé un tipo de cambio más alto, en torno a $ 9,5; menos reservas brutas a fin de año cercanas a u$s 24.000 millones; mayor brecha cambiaria; una inflación estable o ligeramente más alta, entre 35% y 37%; y una caída del PBI de entre 1,5% y 2% para 2014.
“Con el default, vemos un escenario claramente más complicado. El aumento del riesgo país y la mayor incertidumbre limitarán aún más el ingreso de financiamiento externo, mientras la oferta de los exportadores caería aún más porque se complicará la prefinanciación. El resultado será un mercado cambiario más deficitario que presionará sobre las reservas internacionales. Como el Banco Central no podrá seguir perdiendo reservas, el resultado será un ritmo de devaluación más acelerado”, advirtieron ayer los economistas de Analytica.
¿Cuál sería el impacto sobre la economía? De nuevo, dependerá de la duración del default, pero seguramente habrá que convivir con mayores presiones cambiarias, menor crédito externo, tasas de interés y brecha cambiaria más altas, caída de la actividad económica y más desempleo. El PBI caería entre 0,5 y 1 punto porcentual más este año y seguramente volverá a caer el año próximo, a menos que rápidamente se salga del default”, estimó Miguel Kiguel director de Econviews.
Por otro lado, para el economista Camilo Tiscornia de C&T Asesores Económicos en términos de nivel de actividad “el año está bastante jugado e incluso con un acuerdo no hay buenas perspectivas”. En ese sentido, prevé que el PBI retrocederá 1% si no produce un default, mientras si se registra el incumplimiento, calcula que el nivel de actividad podría caer en torno a 2%. Sin embargo, para el economista en este último escenario hacia fin de año probablemente va a empezar a pesar la posibilidad de un acuerdo en 2015 cuando no rija la cláusula RUFO, lo que podría significar un repunte para la actividad.
Por el contrario, para Fausto Spotorno, economista de Orlando Ferreres y Asociados, será al revés y un eventual default podría complicar 2015 y no tanto el desempeño de la actividad en 2014. “No vas a tener una caída violenta como tuviste en 2001 pero se va a ir deteriorando la actividad económica”, explicó, para recalcar “empezando por sector que exporta”.
En cuanto al nivel de actividad, Spotorno aseveró que estima que caerá 1,5% con o sin acuerdo dado que 2014 “ya está jugado” pero que para el año próximo la situación puede empeorar si se entra en default porque “hay vencimientos de deuda del gobierno nacional al sector privado por u$s 8.000 millones”.