Este miércoles en el marco del Foro Económico Mundial en Davos, Nicolás Dujovne dijo que para 2019, “la Argentina tiene un pronóstico oficial, por el Presupuesto tratado en el Congreso en septiembre pasado, de una contracción de menos de 0,5% del PBI”. Ante los datos arrojados en una conferencia de prensa por el supermnistro de Mauricio Macri, El Intransigente consultó al respecto al economista Miguel Kiguel.
Cuando se le consultó si se estaría generando alguna situación que permitiera algún tipo de crecimiento económico en el país, el especialista remarcó que durante el 2018 la caída del PBI fue muy fuerte, alrededor del 2% en promedio, y eso se debió en gran medida a la suba del riego país, la fuerte suba de las tasas de interés, la incertidumbre cambiaria y la caída en el salario real. Sin embargo, Kiguel reconoció que algunos de estos temas están mejorando muy lentamente.
Entre los datos que más destacó estuvieron las tasas de interés y el riesgo país, luego de un diciembre muy malo, empezó a caer y también se está empezando a ver una recomposición de los salarios reales, que, si bien no es espectacular, por lo menos aumenta el poder adquisitivo de la gente, rescató.
Según Kiguel, estos factores deberían ayudar a que la economía, después de una recesión y un ciclo económico negativo, empiece a mostrar una cierta recuperación. En ese sentido, aseguró que para los economistas eso va a ser muy lento, y va a estar ayudado por el hecho de que el año pasado también nos pegó la sequía, mientras que en 2019 estamos esperando una cosecha razonable, por lo que deberíamos ver una recuperación.
Siempre es más fácil crecer cuando uno viene de abajo, porque así como paso en el 2002-2003, después de la crisis del 2001, donde en parte el crecimiento era el rebote de la gran caída del PBI, algo de eso va a haber, pero para que esto se consolide hace falta despejar la incertidumbre política y ver que la Argentina sigue por un camino de responsabilidad fiscal, siendo una economía de mercado y que le siga dando incentivos a la inversión, evaluó.
Sin embargo, pese a su postura positiva acerca del primer semestre, Kiguel admitió que todavía no se ven muchas señales de reactivación económica en el país. Por otro lado, cuando se le preguntó sobre la prioridad para el Gobierno en materia económica este año, el economista consideró que prestará mayor atención primero al trata de restablecer la estabilidad financiera, fundamentalmente en el tipo de cambio, teniendo en cuenta que el año pasado decreció de un 18% a un 37% más o menos.
Con esas condiciones, con esa inestabilidad, es muy difícil que la Argentina crezca y funcione. Asique creo que la prioridad es un tipo de cambio predecible, evitando saltos bruscos, añadió. Esperamos que baje la inflación, bajar el déficit fiscal de acuerdo a lo que el Gobierno se comprometió en el presupuesto y con el FMI, y si todo eso se da seguramente habrá una baja en el riesgo país, lo que permitirá que la Argentina y sobre todo a las empresas, a que vuelvan a encontrar financiamiento en el mercado externo, para que haya inversiones y crecimiento, esa es la prioridad, analizó. Todo se complica porque el año pasado fue muy difícil y este año hay elecciones, finalizó.