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El control de cambios superó el test en su primera semana

06 Septiembre 2019

Continúa, por ahora, la calma cambiaria. Tras el control de cambios que implementó el Gobierno esta semana para detener la fuerte presión sobre el dólar y la rápida pérdida de reservas que se profundizó durante la semana pasada, el Ejecutivo parece haber logrado su objetivo primario de estabilizar el tipo de cambio y con volúmenes menores (y a veces nulos) en la intervención por parte del Banco Central. En la jornada de ayer, nuevamente, la moneda estadounidense cerró casi sin cambios comparada con la anterior. El dólar para la venta en el segmento mayorista cerró en $ 56,01, prácticamente igual que en el cierre del miércoles (sólo subió un centavo), mientras que en el minorista cerró con exactamente el mismo número de la jornada previa: $ 57 en las pantallas del Banco Nación y $ 58,2 en el promedio las entidades bancarias relevadas por el Banco Central (BCRA), que implica un leve aumento de 20 centavos respecto al promedio del miércoles. En tanto, el dólar paralelo, que según los analistas a partir del control de cambios tomaría “su propia dinámica”, continuó retrocediendo y cotiza por debajo de los $ 60.

“Arranque pesado en el segmento mayorista del dólar. A más de una hora y cuarto de comenzada la rueda, no se registran operaciones en el segmento en el que operan los grandes jugadores”, comentaba durante la jornada de ayer Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio, que al final del día señaló que fue una rueda tranquila, con poco volumen de negocios. Además, a diferencia de las dos jornadas previas, no hubo venta de reservas por parte del BCRA. Ayer, las reservas internacionales del Banco Central finalizaron en US$ 51.373 millones, según informó la entidad monetaria en su resumen diario de variables financieras.

De esta manera, las reservas disminuyeron US$ 371 millones respecto al cierre del miércoles, cuando finalizaron en US$ 51.744 millones. El descenso de los últimos días, según explicó el BCRA, en parte está relacionado con la decisión de habilitar a los bancos a tener más dólares en las sucursales para garantizar la liquidez de la moneda estadounidense a los ahorristas. Por su parte, la tasa de interés de las Leliq (Letras de Liquidez del Banco Central) tuvo una mínima baja respecto al la jornada anterior y cerró ayer en 85,8% en promedio. El riesgo país, en tanto, tuvo una caída de más de 5% respecto al miércoles y se ubicó en 2.204 puntos básicos, mientras que al compararlo con el arranque de la semana, cuando estuvo en 2.534 puntos básicos, la baja es de 13%. Por su parte, el Merval volvió a recuperarse en la jornada de ayer: se recuperó más de 9%, que se suma al aumento de 7% que tuvo el miércoles, luego de haber caído casi 12% del martes.

“Estas medidas deberían ser suficientes en términos de reservas del BCRA como para transitar el período hasta las elecciones y el cambio de Gobierno”, señaló a El Economista Miguel Zielonka, director asociado de EconViews, que recordó que lo que el Gobierno busca es aumentar la oferta en el mercado oficial por medio de los tiempos para liquidar de los exportadores y moderar la demanda por medio del atesoramiento de empresas, principalmente. “De ese modo, el BCRA puede correrse de la intervención porque aparece la oferta del sector privado y baja la demanda del sector privado”, explicó el especialista.

“Por el momento, las medidas están bien, están funcionando. Incluso, el ministro Lacunza hizo mucho hincapié en que fueron lo más a fondo posible, que no se guardaron nada”, señaló ante El Economista Julia Segoviano, economista de LCG. “El principal efecto ha sido bueno: si bien aún se observan retiros de depósitos en dólares, empezó un poco a bajar. El jueves y viernes de la semana pasada fueron muy fuerte y ahora está disminuyendo. La medida, por el momento, está surtiendo efecto y está amortiguando un poco la volatilidad del tipo de cambio”, añadió. “La dinámica de intervención del Banco Central mejoró. Hoy (por ayer) no intervino casi nada y el dólar se mantuvo bastante estable, y ayer (por el miércoles), si bien intervino, también lo lograron mantener. Así que en la medida en que se empiecen a perder menos reservas y que se mantenga el tipo de cambio estable por varios días, esto va a funcionar y no va a hacer falta aplicar medidas más fuertes”, afirmó Segoviano.

Desembolso

El presidente Mauricio Macri afirmó ayer que esperan el próximo desembolso de US$ 5.400 millones por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), que está programado para mediados de este mes. “Hemos cumplido todo”, dijo el Presidente respecto a lo pactado con el organismo durante su participación en la inauguración de un Núcleo de Inclusión y Desarrollo de Oportunidades (Nido) en la ciudad de Córdoba. Bajo ese mismo argumento de cumplimiento, el Gobierno ha reiterado durante las últimas semanas, en palabras del ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, que espera que el desembolso del FMI se haga efectivo. Sin embargo, el mercado y distintos analistas tienen dudas sobre la acreditación de ese tramo del préstamo.

“El escenario más probable hoy es que el desembolso del FMI se demore, como mínimo, hasta después de las elecciones”, señaló Zielonka. “Se necesitan más días seguidos de calma cambiaria para hablar de situación bajo control, y habría que ver si el FMI está dispuesto a seguir desembolsando a pesar de saber que vamos a reestructurar la deuda (es bastante claro a esta altura) y que cambiamos de Gobierno. Mínimo, creo que lo van a demorar”, comentó Segoviano.

Calificación

La calificadora de riesgo Moody’s disminuyó ayer el perfil macro del sistema financiero argentino de “débil” a “muy débil” para indicar el debilitamiento del perfil crediticio del país y bajó las calificaciones de 24 entidades financieras. La agencia informó al mercado que la baja en la calificación abarca las evaluaciones en moneda local y extranjera en escala global y en escala nacional. La reciente decisión del Gobierno de postergar el pago de las deudas de corto plazo, así como la intención de reestructurar su deuda de mediano y largo plazos, “evidencian las crecientes presiones en las finanzas del Gobierno, elevadas incertidumbre de las políticas y la expectativa de significativas pérdidas para los inversores ante un evento de reestructuración”. “Si bien los bancos actualmente cuentan con niveles de liquidez elevados, sus activos líquidos están directa o indirectamente vinculados con el soberano, dado que se encuentran invertidos principalmente en Leliq o en títulos del Gobierno Nacional, potenciando la vulnerabilidad”, explicó la agencia.

Tarjetas de crédito

El Banco Central dispuso ayer que los consumos con tarjeta de créditos en el exterior no tiene límites para el acceso a las divisas y poder cancelarlos. La entidad monetaria explicó que el límite mensual de compra de divisas “no alcanza a los pagos de los clientes de las financiaciones en moneda extranjera, otorgadas por entidades financieras locales, incluyendo los pagos por los consumos en moneda extranjera efectuados mediante tarjetas de crédito”. En tanto, el sector inmobiliario le solicitó al Gobierno que contemple en sus medidas las operaciones inmobiliarias para que puedan concretarse con normalidad, ya que las mismas se hacen mayoritariamente en dólares. Desde este sector, que desde la devaluación del año pasado ha sido afectado por la crisis económica, consideraron que modificar el esquema contemplando las operaciones inmobiliarias “podrá dar un impulso a la economía, la construcción, el trabajo y el bienestar de las familias”.