Press

Prensa

Volver a

De mantener la tendencia actual, el dólar volvería a estar atrasado

29 Noviembre 2019

Tan solo este año, el tipo de cambio cayó un 37% frente al dólar, lo que lo volvió muy competitivo frente a otras monedas, en especial, tras las PASO, cuando se dio la baja más violenta. Sin embargo, la moneda de Estados Unidos se fortalece desde hace algunos meses en la región y esto complica la situación del peso dado que, entre el alto porcentaje de inflación y la inmovilidad del precio por culpa del cepo, está por perder la ventaja adquirida para competir en el mundo. Según un análisis de Econviews, tanto el tipo de cambio bilateral con Brasil y el tipo de cambio real multilateral total se ubican en niveles ya de alerta. "Lo que pasa en la región es algo para mirar, porque se están depreciando las monedas contra el dólar mientras nosotros nos anclamos en $ 60. Así que, hacia adelante, el ancla del dólar en ese precio no tiene mucha vida útil", dijo Eric Ritondale, director de Econviews.

No obstante, el experto reconoció que el dólar oficial, bajo el próximo gobierno, se usará como ancla antiinflacionaria, y que, por ende subirá más lento que los precios y los salarios. En el gráfico se percibe cómo el tipo de cambio real multilateral y el bilateral con Brasil está cayendo en relación a los picos máximos que se registraron tras las PASO.

"¿Si todas las monedas de la región devalúan y nosotros nominalmente nos mantenemos constantes, significa que nuestro tipo de cambio está atrasado? En principio uno se tentaría a decir que sí debido a que los primeros impactos deberían generar una reacción, pero lo cierto es que hay que mirar más adentro y preguntarse quiénes son nuestros principales socios comerciales", señaló Ailin do Pazo Glave, analista de Asset Management de Criteria. En esa línea, aclaró: "En este ranking, los principales tres que suman más del 60% de nuestros ponderados son Brasil (28%), Zona Euro (19,4%) y China (16%) respectivamente. Para do Pazo Glave el valor actual de casi $ 60, el del mayorista, "no podría definirse como atrasado pues todavía existe un espacio donde Brasil podría continuar devaluándose o que vaya cayendo gradualmente sus niveles de inflación (deflación), y que el peso no haga nada". En dinfinitiva, coincide con Ritondale, no está atrasado, pero lo estará pronto. "Podría ocurrir que la dinámica de inflación nuestra sea más que proporcional a la de nuestro socio comercial y el tipo de cambio nominal se mantenga contante haciendo que esta situación nos incomode", agregó.

Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina, también prefirió enfocarse en la realación entre el peso y el real. "Si Brasil deprecia es un problema por el lado comercial, las mercancías brasileñas; la producción se les abarata en dólares. Por otro lado, si el dólar sube en Brasil, no tiene por qué generar inflación como sucede en la economía argentina; en otros países el traslado de la devaluación a precios es más acotado. Así, a la economía brasileña le puede afectar positivamente; entonces eso al menos podría ayudar", indicó Rajnerman. El experto opinó que, en el contexto de alta inflación, de al menos 3%, y un dólar planchado en noviembre a causa del cepo hard más la depreciación de las monedas de la región como el real, hacen que el tipo de cambio se atrase. Aunque en las últimas ruedas se percibió una participación activa de la banca pública, compras que hacen bancos a pedido del Banco Central, no alcanzaron para encarecer el precio del dólar; del otro lado, la oferta era mayor, una fuerte liquidación de parte de los exportadores, que buscaron anticiparse al aumento de las retenciones que aplicará Alberto Fernandez después del 10 de diciembre.