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Euro: advierten que parte de la recuperación es sólo pasajera

09 Octubre 2010

La Nación




Analistas afirman que la divisa europea cederá cuando EE.UU. empiece a recuperarse.

El euro muy probablemente mantendrá en las próximas semanas la fortaleza que viene exhibiendo en los últimos meses frente al dólar, pero está condenado a resignar valor apenas la economía estadounidense entregue las primeras señales convincentes de una recuperación.

La moneda comunitaria volvió a brillar en las últimas semanas como si la crisis de la deuda en la eurozona no hubiese existido. Sin embargo, los analistas prefieren recordar que buena parte de su recuperación de mayo a la fecha deviene directamente de la renovada debilidad del dólar. Y además destacan que ambas divisas están resignando posiciones frente a otras por lo que, si de apostar se trata, tal vez lo más rentable sea escapar de ambas.

La moneda europea se recuperó un 17% contra el dólar en los últimos cuatro meses y pasó, a mediados de semana, el umbral de US$ 1,40 no casualmente el día en que se conoció un reporte privado negativo sobre la evolución del empleo en EE. UU.

El reflejo en la plaza local no se hizo esperar. Mientras a comienzos de septiembre aquí se podía adquirir un euro a $ 5,06, en los últimos días hubo que desembolsar más de $ 5,50 para lograrlo (+10% promedio).

El sostenido rebote de esta divisa no hizo más que multiplicar las consultas respecto de qué puede ocurrir con esa divisa de aquí en más. Trasladadas a los analistas, éstos coincidieron en pronosticar que la senda alcista podría extenderse algo más, pero estaría cerca de dar con sus límites.

Cómo sigue

"El fortalecimiento reciente del euro está reflejando, más que méritos propios, la debilidad del dólar", explica el economista José Echagüe, de la consultora argentina Quantum Finanzas. "Incluso las últimas señales de la Reserva Federal de EE.UU. parecen fortalecer la perspectiva de un dólar que siga debilitándose. Por eso no debería sorprender un fortalecimiento adicional del euro, aunque no muy significativo ya. Después de todo, no hay que perder de vista que Europa también tiene problemas propios de los que ocuparse?", recordó.

Leonardo Chialva, economista de Delphos Investment, coincide y proyecta un euro en torno de US$ 1,28 a un año vista, es decir, alrededor del 7% por debajo de su nivel actual. "El euro llegó al nivel actual porque el mercado percibe que la Reserva Federal está mostrando mayor heterodoxia que el Banco Central Europeo [BCE], lo que hace que los inversores crean que el relajamiento monetario será mayor en EE.UU. que en Europa. Y porque últimamente los datos macroeconómicos de la eurozona fueron mejores que los de EE.UU., aunque no hay que perder de vista que las estadísticas europeas tienen rezago respecto de las estadounidenses".

Además, apunta el impacto que tuvo la reversión de las apuestas financieras récord contra el euro de algunos meses, que en su momento sirvieron para profundizar la caída de esa moneda y luego para sobreimpulsar su recuperación.

En el mismo sentido, David Mermelstein, de la consultora EconViews, considera que el rally alcista del euro puede sostenerse en el corto plazo, pero sólo "hasta que la economía de EE.UU. logre mostrar señales creíbles de repunte", en cuyo caso ve a la moneda europea retrocediendo nuevamente hasta a US$ 1,30.

"El dólar se fortaleció frente al euro en la primera mitad de este año por las grandes debilidades que salieron a la luz de las economías europeas y la creencia de que la Reserva Federal podría dar fin al ciclo de expansión monetaria en un tiempo prudencial. Pero, ni bien se hizo evidente que EE.UU. no repuntaba y ese organismo ratificó que mantendrá las tasas bajas y usará todo su poder de fuego para evitar otra recesión, asistimos a la reversión de este fenómeno: el dólar volvió a devaluarse y a moverse en sentido contrario el euro, el oro y los alimentos, como en las etapas anteriores de la crisis", apuntó.

El analista Christian Reos, de Allaria Ledesma, cree que la actual carestía del euro muestra las rigideces a que quedó atada la Unión Europea. "Mientras China mantiene depreciada su moneda; Japón interviene para que la suya no se aprecie y EE.UU. se prepara para inundar nuevamente el mercado de dólares, los europeos tienen que mirar la guerra de monedas de afuera y sufren la repentina suba del euro. Pero tarde o temprano tendrán que entrar al juego, porque los problemas fiscales de la región siguen intactos y un euro a 1,40 difícilmente los ayude a superarlos", describe.

Otras monedas sacan provecho

Pero el dato que suele pasar inadvertido cuando se mira el clásico dólar vs. euro es que, en realidad, ambas monedas vienen perdiendo posiciones en los últimos tiempos. "En los últimos cuatro meses, el dólar prácticamente cayó ante todas las principales monedas de referencia y el euro no fue la excepción. De hecho, algunas monedas europeas como el franco suizo se fortalecieron casi el doble", observa Echagüe.